historias

Gilda, La milagrosa

Miriam Bianchi, nacida el 11 de octubre de 1961 en Ceibas Provincia de Entre Ríos, parecía dedicada al arte de los niños, porque además de ser madre de dos hijos, trabajaba como maestra jardinera. Lo que nadie imaginaba era que debajo de esa inocente ambición crecía una de las cantantes que revolucionaría la música tropical: Gilda. Su rostro angelical y su dulce voz contrastaban con el tipo de música que era hasta entonces sólo patrimonio masculino. Gilda, se animó a crear en escena distintos personajes y conquistó la escena con polleras cortas y botas de cuero altas, pero también supo representarse con su capa de lánguidas telas azules y una corona de flores, animándose a ser una doncella, inspirada en la película «Corazón Valiente». A través de su música, invitó al público a ingresar en sus mundos mágicos, donde proponía otras maneras de sentir la música popular, provocando una fuerte conexión con el público. Ella conocía lo que significaba ser uno mismo. Quizás de esa experiencia lejana de su trabajo con niños mezclada con la fuerte energía del ritmo tropical, hizo que surgiera la popularidad casi mística donde llegaron a ovacionarla multitudes en toda Latinoamérica. Tan fuerte fue el impacto que ella causaría en el público, que durante un recital en Jujuy, Gilda , vio llorar a una niña cerca del escenario. Al finalizar el concierto la abuela de la niña se acercó para decirle el motivo por el cual la niña lloraba: «su madre está en terapia intensiva, y la niña le pone tu música como si ésta pudiera curarla». Así fue que al tiempo la madre se recuperó. Luego en el medio de otro recital una señora, le pidió a gritos que le cure la diabetes. Gilda se quedó callada, sus músicos comenzaron a impacientarse pidiéndole que cante, Gilda la miró y le dijo «No hago milagros, pero si el poder de mi música te puede ayudar, bienvenida sea la música». Algún tiempo antes de morir en el trágico accidente en la ruta 12 después de un concierto -donde viajaban, 3 de sus músicos, su madre y su hija-, mencionó el mensaje que hoy es uno de los pilares de la gente que sigue su obra tras su muerte: «toda persona tiene una misión en la vida». En la banquina de la ruta, se halló un casette con la voz de Gilda cantando a capela la canción como si premonitoriamente le hubiera podido poner un título a su partida. Su disco póstumo llegó rápidamente, y se convirtió en un éxito. Al tiempo  se multiplicaron las promesas, la devoción y los milagros construyendo la imagen de Gilda en una santa. Hoy son miles los fieles que trasformaron el lugar del accidente en santuario y la recuerdan con su imagen y su música, al tiempo que cuentan haber sido curados de enfermedades, haber recuperado la fertilidad o haber sido bendecidos con la lotería en plena necesidad. Sus fans relacionan su música y su figura con una magia mística y poderosa. Lo cierto es que hoy es natural escucharla en todos lados: en una cancha de fútbol, en un casamiento o en una escuela. Quizás ella esté donde siempre quiso estar: entre el cielo y la tierra.

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El santuario de Gilda esta ubicado en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, camino a Chajari, Entre Rios. El altar se construyó en el lugar donde ocurrió el accidente. Sus seguidores, dejan mensajes, fotos y objetos como modo agradecimiento a las promesas cumplidas.

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La cantante Silvia Coimbra (La emperatriz) regresa a su casa, luego de dar un concierto el día del aniversario de la muerte de la cantante.... (+)

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La mística que existe alrededor de la figura de Gilda, la convirtió en la santa preferida de personas de todas las edades y de diversos rincones del país.... (+)

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Los integrantes del club de fan de Gilda visitan a menudo el cementerio donde se encuentra Gilda y lo transformaron en un lugar social donde se reúnen para compartir el sentimiento que los une.

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Gilda de 12 años coloca unas flores sobre la laguna ubicada al costado del santuario. Sus padres la llamaron igual que la cantante por el fanatismo que ellos tienen desde los comienzos de su carrera musical.

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Al igual que con otros santos paganos nacidos de la devoción popular a las sombras del catolicismo, la iglesia intenta un acercamiento y comienza a rendir culto y pensar en la posibilidad de una santificación cristiana.... (+)

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Silvia Coimbra es compositora y cantante, vive junto a su marido, sus 2 hijos y una cantidad de perros y gatos en números cada vez mayores. Los recoge de la calle, los cuida, les da amor, casa y alimento.... (+)

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Gastón es presidente del Club de fan «No me Arrepiento de este amor» en Buenos Aires, y una de las personas más influyentes dentro de sus seguidores: es responsable de la organización de la mayoría de los eventos que hacen conmemoración a la cantante.... (+)

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Juan Pablo viajó desde la provincia de Bs As junto a sus padres, a visitar a su ídola en el cementerio de la chacarita, su promesa a Gilda lo llevó a vestirse con el atuendo que usó la cantante en su último disco, Corazón Valiente.

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Silvia Coimbra visita la tumba donde se encuentra el cuerpo de la cantante y su hija, la pequeña Mariel.

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Dora, trabaja como portera de un edificio. Se aferró a la creencia de Gilda, cuando los médicos le pronosticaron cáncer de mamas, a partir de allí, comenzó a visitar la tumba y a pedirle por su pronta sanación. Hoy los médicos aseguran que sólo un milagro pudo haberla curado.... (+)

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Santuario de Gilda en Entre Ríos

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Dora, en el cementerio de la chacarita.

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Una pequeña seguidora contempla el altar del santuario.

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El colectivo chocado, donde viajaba Gilda, se transformó en el santuario, el lugar donde reposan los pedidos, las promesas y las deseos por cumplirse.

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Los caballos representan el el imaginario de Gilda la libertad, los sueños, la fantasía, el universo donde los deseos se convierten en realidad.

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